viernes, 18 de mayo de 2012

GARAYCOCHEA CIUDADANO ILUSTRE

El 15 de mayo en el Salón Dorado de la Legislatura porteña Carlos Garaycochea recibió merecidamente el título de Ciudadano Ilustre de la Ciudad de Buenos Aires. El Salón quedó chico con la concurrencia de amigos, colegas y admiradores del humor gráfico, del cine, la televisión y la radio. A días de cumplir 84 años, este polifacético artista que modernizó con su exquisito estilo el humor gráfico, agradeció la distinción y recordó luego con festejadas palabras las etapas de su vida. Fue acompañado en el estrado por Juan Carlos Mesa, Julio Lagos y Pancho Ibáñez y juntos repasaron a pleno humor anécdotas y recuerdos.

Quino, García Ferré, Dobal, Sendra, Sábat también estuvieron acompañándolo con aplausos. La señalada ausencia de Caloi nos conmovió de tristeza. Para él, Garaycochea tuvo el recuerdo de una anécdota que nos devolvió la sonrisa.
Fue una noche memorable en la que compartimos la emoción de un auténtico artista recibiendo el reconocimiento de la gente por su amplia trayectoria. Estaba frente a nosotros el dibujante, el humorista, el actor, el guionista, el pintor y el docente con el radiante entusiasmo para continuar deleitándonos con su arte.
¡Adelante Maestro y Ciudadano Ilustre!

 
 
                                                                                García Ferré
 
                                                                                           Quino

martes, 8 de mayo de 2012

ADIÓS CALOI

Digamos que tropezó en el empedrado y se escondió por ahí. Quizás en una eterna calesita o en un cielo poblado de musas tangueras y faroles animados. El fileteador dolorido no se animará nunca a poner la palabra FIN en el último cuadro de su historia.

Poeta de la historieta, la pluma y el bandoneón te lloran frente a esta página interrumpida. Vuelan desconsolados tus personajes entre las nubes que infinitas veces modelaste.
¿Qué más decir frente a tanta tinta hoy lloviznada de lágrimas?
La luna del suburbio ya empieza a extrañarte…
Amante y difusor de la mejor animación del mundo, volcó todo su entusiasmo y su docencia en su recordado programa de televisión.
El humor gráfico se prestigió con toda la producción de su carrera. Su talento llevó el ensueño del pequeño barrio a una dimensión poética interminable. Su humor tenía la más auténtica marca de lo argentino, y con su personaje Clemente logró representar nuestra esencia popular en todos sus matices.
Parafraseando al líder que admiraba: deja en nuestra memoria la más maravillosa música que es la música del barrio.
Una dolorosa ausencia más en esta serie implacable que nos persigue. ¿O será que Cascioli allá arriba está preparando una revista?




                                                                                                                              Premonición

jueves, 5 de abril de 2012

MUESTRA EN EL PALAIS DE GLACE

Esta Muestra, también inaugurada el 29 de marzo, nos da la grata posibilidad de exponer simultáneamente en dos lugares distintos.

“MALVINAS, arte, documento, historia, memoria y actualidad de nuestras islas” reúne interesantes fotografías de reporteros gráficos tomadas durante y después de la guerra, se exponen diarios y revistas de la época y puede consultarse en pantallas las portadas de todos los diarios de Buenos Aires publicados durante el conflicto. Además cuenta con una sala dedicada al humor gráfico nacional (dibujos originales publicados en Humor y Clarín) y también trabajos de autores ingleses.

                                                                              Uno de mis trabajos

lunes, 2 de abril de 2012

MUESTRA EN LA PLATA

El 29 de marzo se inauguró en el Museo de Arte y Memoria de La Plata la muestra de historieta y humor gráfico “Nos tocó hacer reír”. También en forma conjunta se inauguró una segunda muestra producida por la Comisión Provincial por la Memoria: “Las islas en el continente” que agrupa revistas y publicaciones contemporáneas a la guerra de Malvinas, documentos, cartas, fotos e historietas.
Según se explica en la gacetilla: “La muestra, armada originariamente para la edición 2010 de la Feria del Libro de Frankfurt - en oportunidad de la celebración del Bicentenario de la Revolución de Mayo-, recorre diferentes aspectos de la historia y la idiosincrasia argentina, a través de seis espacios atravesados por el hilo de la memoria: “Patria”, “Fundaciones”, “Tierra”, “Urbe, “Nunca más” y “¿Dónde está Oesterheld?”
“Entre los núcleos relevantes que propone la muestra aparece la sección  “Nunca más”,  donde se alternan temáticas como el autoritarismo, los golpes militares, el gatillo fácil y el hambre. El sentido de las obras allí presentadas es hacer llegar el “Nunca más” hasta el presente: no sólo remitir a los horrores de la dictadura sino también a las deudas de la democracia. Otra sección destacada es el homenaje a Héctor Germán Oesterheld,  emblemático guionista de “El eternauta” y uno de los 30 mil desaparecidos por la última dictadura.”
“El idioma de los argentinos, la Argentina de los derechos humanos, la inmigración, la ciencia y la innovación tecnológica, los monumentos y los paisajes culturales, son algunos de los tópicos abordados por las obras que constituyen la muestra, cuyo eje conductor es la mirada que historietistas -guionistas y dibujantes- argentinos han realizado de nuestra historia como país, de nuestros orígenes y de la diversidad cultural y social inherente a la construcción de nuestra identidad.”  
“Vale destacar que la muestra presentada en Frankfurt, fue ampliada y enriquecida para la versión que se presentará en el MAM. Hay una nueva sección dedicada a las guerras, y en particular a la guerra de Malvinas, con cuadros de humor publicados tanto durante el conflicto como elaboraciones posteriores: originales que van de Viuti y Lawry a Salvador Sanz e Iñaki.”
Ahí están entonces mis trabajos. Agradezco la invitación a exponerlos.


           Tarjeta impresa entregada el día de la apertura.



sábado, 17 de marzo de 2012

MUESTRA EN LA UNIVERSIDAD DE ALCALÁ

La Fundación General de la Universidad de Alcalá de Madrid, organizó la XVIII Muestra Internacional de Humor Gráfico. La temática elegida para esta ocasión fue: “La Alimentación: de la carencia a la abundancia” y contó con el apoyo de la FAO (Naciones Unidas) cumpliendo con el objetivo principal del Milenio establecido por la Asamblea General de las Naciones Unidas en el año 2000: la erradicación del hambre y de la pobreza.



Participaron autores de más de 40 países, llegando a la selección final 143 trabajos que fueron expuestos y luego integraron el libro-catálogo que editó la Universidad. Como expresó el Rector “Por medio del Humor deseamos promover los mejores hábitos y conductas relacionados con la alimentación."

Por su parte el director de la Oficina de Información de la FAO en España señaló que “es para la FAO un placer participar en esta iniciativa que cuenta con el apoyo de algunos de los mejores ilustradores gráficos del panorama internacional. Autores que con su agudeza e ingenio, son capaces de representar cómicamente esta terrible realidad e invitarnos a reflexionar. Lo hacen con un valor añadido: por su naturaleza el humor gráfico, con muy pocas palabras o incluso sin ellas, es capaz de llegar a todo el mundo y hacernos volver la mirada hacia una injusta realidad que merece el máximo respeto e implicación. Aunque a priori pudiese parecer una contradicción vincular las dos “H” de humor y hambre, somos conscientes de que la sátira es una forma de crítica de la sociedad que nos rodea, así como potente vehículo de sensibilización social. Esta es pues, una buena ocasión para seguir el refranero español y reír por no llorar.”

Agradezco a los organizadores la distinción de ser uno de los seleccionados y la gentileza de enviarme el catálogo. Adjunto mi dibujo que figura en la página 82 del libro.

sábado, 17 de diciembre de 2011

BUENOS AIRES CELEBRA

Haciendo un alto en la temática del dibujo, expongo aquí unas sencillas muestras de una afición que me entretiene y no quiero abandonar: la fotografía. Son cuatro videos con imágenes tomadas en las distintas jornadas del programa “Buenos Aires celebra” que organiza el Gobierno de la Ciudad para homenajear a todas las colectividades.



La Avenida de Mayo a lo largo del año se engalanó con danzas, cantos y costumbres de las naciones inmigrantes que en cada celebración dejaron el colorido de sus tradiciones.



Ver videos:


RUSIA


ITALIA

POLONIA


ESPAÑA

martes, 6 de diciembre de 2011

EL MURAL DE BABEL

La convocatoria era interesante: en concordancia con el evento La Noche de las Librerías, el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires destinó un espacio en la Av. Corrientes para la realización de un mural. Una enorme superficie de chapa enmarcada de unos 33 metros por algo más de 2 de ancho. El tema era: libros, librerías y La Noche de las Librerías. Una invitación que prometía un agradable momento en camaradería y una organización que aseguraba la provisión de todo el material necesario, escaleras, pinturas, pinceles, etc. También una elemental reglamentación con sugerencias para ocupar espacios no muy grandes y menos de una hora para la realización de cada obra. Para evitar aglomeración, porque se inscribieron 251 participantes, se sugería llegar entre las 18 y 22 horas. Todo perfecto para ilusionarse y pasar una noche inolvidable. Y así fue. El resumen de esta historia inevitablemente no puede hacerse sin apelar al humor.



Llegué antes de las 19 hs y me pareció que habían llegado todos juntos y que en vez de 251 eran como 500. Era un enjambre humano trabajando desesperadamente apretados, algunos sentados bajo las piernas de otros y una tarde que había llegado a los 35 grados de temperatura. Las dos escaleras eran de solo dos escalones y una plataforma y eran disputadas por los que irremediablemente esperaban trabajar arriba. Ahí me di cuenta que debía incluirme en ese desgraciado grupo. Más abajo, donde la puja seguía, conquistar un pequeño espacio era como acceder a un terreno en Puerto Madero. Finalmente decidí buscar en los extremos y ahí lo vi a Maicas custodiando un pequeño espacio abajo y ya repuesto del pánico ante la perspectiva de tener que subirse a una escalera. Calculé que la espera para acceder a tocar la chapa le iba a llevar un tiempo impredecible y lo dejé preparándome para vivir la misma experiencia. Recorrí toda la extensión del muro y en el otro extremo, arriba de todo y casi ocultada por una construcción externa del subte tomé posesión de un espacio que supuse me alcanzaría para desarrollar el trabajo proyectado. Ahora debía irme a la caza de una escalera con el temor de que me usurparan el lugar. No se me ocurrió traer el doberman de un amigo para que me cuidara el espacio.


Otros colegas vivían el mismo drama y salían a buscar algo para treparse. Uno tuvo suerte y volvió con una silla prestada de un bar. Otros con cajones de gaseosas intentaron encaramarse, pero apenas llegaban al medio del panel. Uno tuvo la buena idea de recorrer las bolsas de residuos de la zona y apareció con un gabinete de televisor, y ahí lo vimos victorioso haciendo equilibrio peligrosamente. Pensé en hacer lo mismo, una heladera vieja me vendría muy bien, pero desistí porque soy un tipo sin fuerza y ante la posibilidad de morir aplastado por esa chatarra elegí la más digna de terminar desmoronándome con un pincel en la mano.


Finalmente opté por sumarme resignadamente a la cola de los que esperaban una de las escaleras. Todo seguía febrilmente, apretados unos con otros, mientras bajo mi espacio en blanco otra autora extendía su obra dibujando un pájaro con un cuello interminable que subía desplazando mi espacio hacia arriba. Al rato llegó otra con su hija de unos dos años, un poco inquieta la nena, a quien le ofreció para calmarla un largo pincel y una bandeja de pintura. Enseguida vimos al pequeño demonio repartir pinceladas en el muro y en el piso, mientras poníamos a salvo nuestros pantalones. Y como si fuera poco llegaban los parientes y amigos de algunos y se armaban unas sesiones fotográficas interminables, donde todos posaban frente a la obra y hasta llegaban a pedirnos que les tomáramos las fotos. Y el tiempo pasaba mientras el público que circulaba por Corrientes también se acercaba con sus flashes.


Al fin me llegó el turno de la escalera, pero la parte inferior del muro seguía ocupada por pintores que se esmeraban codo a codo. Imposible acceder, salvo colocándola a un metro y doblando mi cintura en noventa grados. Así que cedí la escalera a un colega para que mientras tanto bocetara y me la trajera luego. Esperanzado miraba a la gente que pasaba por Corrientes tratando de encontrar algún basquetbolista conocido que aceptara sostenerme en los hombros. A todo esto la nena ya se había volcado la pintura azul sobre su cuerpo y parecía un Pitufo. Había pasado ya casi una hora y media desde mi llegada. Parte de ese tiempo lo invertí tratando de interpretar el significado y la relación que tenía con el tema “libros” el dibujo de una participante que mostraba la única imagen de un zorro, todo ocre con pintitas negras que le demandó como una hora de trabajo, ¿O sería el lobo de Caperucita? Cuando se despejó el lugar y pude arrimar por fin la escalera comenzó el segundo capítulo del drama. Imposible llegar hasta arriba, ya sobre la pequeña plataforma de la escalera, que se movía peligrosamente, la única opción fue colgarme con la mano izquierda del borde superior del muro ayudado por el próximo usuario de la escalera que esperaba ansioso, y comenzar a bocetar con la mano libre sin la posibilidad de alejarme para tener una visión panorámica ni consultar el boceto impreso que tenía en la mano izquierda con la que me agarraba como un panda ¡Y para colmo descubro que la superficie no era suficientemente mate y el lápiz no tomaba! Así que descendí y fui en busca de una tiza. Cuando la conseguí (un resto de color anaranjado) volví a trepar , muy lejos de sentirme como Miguel Angel encaramándose a la Capilla Sixtina, más bien era King Kong prendido en el rascacielos. Así empecé el nuevo intento, pero las luces de la calle producían brillos por todos lados sobre la chapa blanca, y mientras desde la vereda de enfrente las estatuas de Olmedo y Portales parecían reírse de la escena, dije basta y tiré la tiza. Por suerte tenía un marcador permanente negro y me largué con la osadía de bocetar directamente, sin poder alejarme más de 30 centímetros y estirándome para uno y otro lado, simplificando el proyecto original. El desastre ya se anunciaba. Terminé rápidamente antes de que alguien del PRO me bajara a patadas. En la vereda seguía el enjambre humano disputándose los pinceles y la escalera y reclamando la pintura que se agotaba, finalmente el blanco desapareció. Otros, los tempraneros, seguían lentamente con sus enormes trabajos, excedidos en superficie y en el tiempo reglamentario y posando y dando entrevistas a los medios. Por momentos le buscaba el lado positivo a esta Babel pictórica y pensé que si dejaban entrar a 200 tipos más podríamos fácilmente entrar en el Guiness. 


Para concluir mi “obra” quise darle un poco de color. Pensé en la variante moderna de arrojar desde abajo una esponja embebida en pintura sobre el adefesio, en una salvadora alternativa de “action painting”, pero consideré más prudente volver a subir antes de que me arrancaran la escalera. ¿Lo vas a pintar?, me preguntó un desesperado que ya me tironeaba la escalera. "Si sos impresionable mirá para otro lado" iba a decirle. Y ahí fui en la solución final con una bandeja que encontré con pintura reseca y un pincel en ruinas. El desastre ya era insalvable, ni Da Vinci podría revertirlo, así que repartí el color disponible como si maquillara a una vieja de 100 años, y con el último esfuerzo y pocas ganas puse la firma reglamentaria con el deseo que el tiempo o alguna pandilla nocturna la borrara pronto. Después de bajar sentí cierta satisfacción, no por el desastre perpetrado, sino porque notaba que la frustración no iba a dejar secuelas importantes y esperaba superar el deseo de salir a pintar graffitis en los baños públicos. Antes de desaparecer recorrí los 33 metros del mural entre la marea humana y vi muchos trabajos que justificaron el sacrificio de esa noche inolvidable. Entre ellos el de Maicas, que seguramente pasará satisfecho por el lugar. No sé si yo podría hacerlo. ¿Será exagerado irme del país…?


                             
                        Y finalmente el boceto del proyecto original y el resultado final: